Bátin Oculto en Sí mismo *Zháhir Manifiesto *Gaib Ausente *Sirr Secreto

El término Bátin significa “Oculto”, en el sentido de que no es accesible a los medios habituales de conocimiento. Puede tratarse de una cosa, o de un conocimiento, o cualquier objeto que no pueda ser conocido, percibido, imaginado, intuido, manipulado, porque no ofrece ningún acceso posible para ello. También se utiliza ese término para indicar lo que “se esconde”, sea que alguien lo esconde intencionalmente, o que se encuentra escondido por naturaleza. Además, tiene un sentido de “conocimiento profundo” cuando indica que se conoce algo más allá de lo habitual, o de lo posible para todos. Entonces, se dice “tabattana en un asunto”.

En el Sagrado Corán el Nombre “Oculto” va mayormente acompañado del Nombre “Manifiesto” (Zháhir), que aparte de significar “lo que se muestra, revela o evidencia” significa “predominante, vencedor”, en el sentido de que nada puede prevalecer sobre él. Además, hace alusión a la persona triunfante, famosa, y a “lo que está elevado” gracias a lo cual se hace evidente. Además, el Sagrado Corán menciona otros dos términos, Gaib y Sirr, que también tienen significados de “oculto”, pero con matices distintos. Gaib tiene más el sentido de “ausente”, y Sirr tiene el sentido de “lo recóndito y profundo”.

Bátin se cita una sola vez en el Sagrado Corán: Glorifica a Allah todo cuanto hay en los cielos y en la tierra, siendo Él Poderosísimo, Sapientísimo. A Él pertenece el Poder de los cielos y la tierra, da la vida y la muerte, siendo Él Omnipotente. Él es el Primero y el Último, el Manifiesto y el Oculto, siendo Él Omnisciente (Conocedor de todas las cosas) (57:1-3), pero otros términos de la familia de Bátin, Oculto, aparecen alrededor de veintitrés veces. Por su parte el término Gáib se aplica mayormente para caracterizar otros Nombres divinos, como ‘Alimu, Conocedor, y en otros contextos, refiere a la intimidad humana y al Más Allá. En cuanto al término Sirr, “Secreto”, tiene que ver más con lo que el alma oculta intencionalmente, y tiene el sentido de “lo que se envuelve”.

De fuentes imamitas, como Al-Tábrasi y otros, se transmite de los Imames (BP) una tradición unánime (mutauátirah) que afirma: “Era (es) Allah y no había (hay) nada en absoluto junto a Él, luego creó las cosas haciéndolas aparecer sin antecedentes”. Entre las fuentes sunnitas transmite Al-Bujári, de parte de Imrán Ibn Hasín, que unos creyentes de Yemen preguntaron al Profeta (BPDyC): “Te venimos a interrogar sobre este asunto: Era (o estaba) Allah y no había nada fuera de Él, y Su Trono estaba sobre el agua, y Él registró en la Memoria [de todas las cosas] toda cosa, y creó los cielos y la tierra” Existen otras versiones de la misma tradición. Y dice una tradición qudsí (sacra) muy conocida: “Era un tesoro escondido y quise manifestarme, por eso creé a Adán”

Debemos conocer lo Absoluto como Oculto y Manifestado. “Oculto”, en el sentido que está más-allá-del-Ser. Esto es muy importante, porque muchos errores se basaron en el hecho de concebir a Allah Exaltado como un ser entre los seres; o como el máximo de los seres, pero atribuyéndole las condiciones del Ser, lo cual es erróneo. Lo Absoluto es en sí mismo oculto, incognoscible, inabarcable, pues lo omniabarcante no puede ser abarcado, y está necesariamente más allá de lo que abarca, y lo que es principio, debe ser heterogéneo a lo principiado, que tiene una posterioridad lógica a su respecto.

Por su parte, Al-Gáib, es mencionado en el Sagrado Corán varias veces como exclusivo de Allah, Exaltado sea, y dice que nadie puede conocer lo Oculto: Él es conocedor de lo Oculto, y nadie puede contemplar Su Secreto, excepto que algún Profeta sea de los complacidos [en contemplar algo secreto], por lo cual Él [Allah] rodea [a ese Profeta] de guardianes [angelicales] por delante y por detrás [para que nada distorsione la Revelación]. Para que [Allah] conozca que [Sus Mensajeros] han transmitido [sin cambios] los Mensajes de su Señor. Y [Allah] abarca todo cuanto ellos poseen y Él encierra a todas las cosas según número [computadas] (72:26-28). Por cierto, que Él conoce lo secreto y lo más recóndito (20:7). Lo Secreto (Al-Sirr), es menos mencionado en el Sagrado Corán, pero alude a que Allah puede transmitirlo. Secreto es lo metafísico puro, que no es posible experimentar en la Creación o espacio-tiempo, por ser del mundo de la Manifestación, o bien del Sí Mismo divino. En el hombre el secreto es su sí mismo, constituido por su vínculo exclusivo (secreto y oculto) con el Sí Mismo divino.

Una tradición que destaca la proximidad divina cuenta: “Estábamos con el Mensajero de Allah (BPDyC) en una expedición, y comenzamos a elevar nuestras voces engrandeciendo a Allah, cada vez que ascendíamos o estábamos sobre una altura, o bajábamos a un llano. El Mensajero (BPDyC) se acercó a nosotros y exclamó: ‘¡Gente, modérense, porque no invocáis a un sordo ni a un ausente, sino que solamente invocáis a un Oyentísimo, Videntísimo! Por cierto que El que invocáis está más próximo a cada uno de vosotros de lo que lo está el cuello de su montura’. Y luego dirigiéndose a uno del grupo expresó: ‘¡`Abdallah Ibn Qáis! ¿No quieres que te enseñe una expresión de uno de los tesoros del Jardín?: No hay Poder ni Fuerza sino en Allah’” (MIK, I, p. 163).

En la fuente imamita Al-Ma`áni, relata Hishám, un seguidor del Imam Yá`far Al-Sádiq (P), lo siguiente: “Estaba en lo de Yá`far Ibn Muhámmad Al-Sádiq (P) cuando entró a verlo Mu`áuiah Ibn Uáhab, y Abd Al-Múlk Ibn A’ián, y le dijo Mu`áuiah Ibn Uáhab: ‘¡Hijo del Mensajero de Allah! ¿Qué sostienes sobre la información que se transmite, que el Mensajero de Allah (BPDyC) vio a su Señor?, ¿bajo qué figura Le vio? Y sobre la tradición que él transmitió que los creyentes verán a su Señor en el Paraíso, ¿bajo qué figura Le verán?’ Respondió Yá`far Ibn Muhámmad Al-Sádiq (P): ‘Por cierto que Muhámmad (BPDyC) jamás vio al Señor, Bendito y exaltado sea, con la evidencia de la visión sensible, porque la contemplación (al-rú`iah) tiene dos modalidades: La contemplación del corazón, y la mirada de la visión [sensible], por lo que el que se refiera a la visión del corazón [en cuanto a que Muhámmad –BPDyC- vio a su Señor] habrá acertado, pero el que aluda a la mirada de la visión [sensible] habrá mentido y habrá sido impío a Allah y a Sus signos, por el dicho del Mensajero de Allah (BPDyC): ‘El que asemeje a Allah a Su creación (o criaturas) habrá sido impío’. Y realmente mi padre me ha transmitido de su padre, de parte de Al-Husain Ibn Ali (P) que el Emir de los creyentes, Alí (P), fue interrogado: ‘¡Hermano del Mensajero de Allah (BPDyC)! ¿Es que has visto a tu Señor?’ Respondió: ‘No habría de adorar a un Señor que los ojos nunca vieron con la evidencia de la visión, empero Le ven los corazones en las certidumbres de la Fe’”

De Abd Al-Uahid Ibn Zaid se narra lo siguiente: “Pregunté a Al-Hasan Al-Basri sobre el conocimiento secreto (‘Ilmu -l-Bátin). Me respondió: ‘Pregunté a Hudhaifa Ibn Al-Iaman sobre el conocimiento secreto, y me respondió: Pregunté al Mensajero de Allah (BPDyC) sobre el conocimiento secreto y me respondió: Pregunté a Yibríl [Gabriel, Espíritu Santo] y me respondió: ‘Pregunté a Allah, Poderoso y Majestuoso, sobre el conocimiento secreto y me respondió: ‘Es un secreto de Mis secretos que Yo establezco en el corazón de Mi siervo, y que no puede dominar [poseer en su totalidad] nadie en mi Creación’”.

En la fuente imamita Al-Máyma`, y con muchas variantes en la fuente sunnita Mujtásar Ibn Kazír, procedente en ambas de Ibn `Abbás, se narra que algunos judíos vinieron a interrogar al Profeta (BPDyC), apenas llegado a Medina, acerca de las características del Profeta prometido que debía aparecer al final de los tiempos, es decir para el cierre de la Revelación y los acontecimientos finales de este ciclo. Él (BPDyC) les tomó juramento sobre que, si les respondía según lo que ellos conocían por sus profecías, deberían adherir al Islam. Y ese juramento fue el mismo que Jacob (P) tomó de sus hijos, según figura en el Sagrado Corán, al enviar a Egipto a Benjamín, a pedido de José (P) que era el virrey de ese país por entonces: Y cuando le prestaron su juramento, él expresó: “Allah es Custodio de lo que decimos” (12:66). Preguntaron (al Profeta -BPDyC-): `Infórmanos sobre cuatro cuestiones: ¿Cuál fue la comida que Israel [Jacob] se vedó a sí mismo?, ¿cómo son los líquidos procreativos del hombre y el de la mujer?, ¿cómo surgen de ellos el varón y la hembra?; e infórmanos sobre cómo es el sueño de aquel Profeta gentil [anunciado en las profecías judías] y quién de los ángeles le asiste? Entonces el Profeta (BPDyC) les tomó juramento de que si les informaba sobre todo ello lo seguirían, y luego respondió: `¡Os conmino por el que reveló la Torá a Moisés! ¿Acaso sabéis que Israel [Jacob] se enfermó agudamente y su mal fue prolongado, y que entonces hizo una promesa a Allah que si Él lo curaba de su dolencia se vedaría el más apetecible de los alimentos y de las bebidas para él? Y la más deliciosa de las comidas era para él la carne de camello, y la más rica de las bebidas era la leche de camella’. Respondieron [los judíos]: `Sí, por cierto que lo sabemos’. Exclamó el Profeta (BPDyC): `¡Allahumma! ¡Testimonia sobre ellos!’, y prosiguió: `¡Os conmino por Allah Quien no hay Divino sino El, y Quien reveló la Torá a Moisés! , ¿Conocéis que el líquido seminal masculino es blanco y espeso, y que el líquido femenino es amarillo y fluido?, y aquél que de ambos supere al otro determina a la criatura y a la semejanza [física con uno de sus padres], con la anuencia de Allah: Si el líquido masculino supera al femenino será varón, con el consentimiento de Allah, y si [repite lo contrario]’. Contestaron: `Así es’. Exclamó el Profeta: `¡Allahumma! ¡Sé Testigo de ellos!, y prosiguió: `¡Os conmino por Aquel que reveló la Torá a Moisés! ¿Acaso sabíais que los ojos de aquel Profeta gentil duermen, pero no duerme su corazón?’. Contestaron: `Sí por cierto’. Exclamó el Profeta (BPDyC): `¡Allahumma!, ¡sé Testigo!’, y prosiguió: `Y que mi asistente y protector es Gabriel, no enviando Allah a ningún Profeta sin que él sea su asistente y protector?’. Respondieron [los judíos]: `En este caso nos diferenciamos de ti, porque si tu asistente y protector fuera otro te hubiésemos seguido’. Entonces reveló Allah: `Di [Profeta] el que sea enemigo de Gabriel [que sepa] que éste lo reveló [al Sagrado Corán] a tu corazón [Muhammad] con la anuencia [u orden] de Allah, como confirmación de lo que le precedió [entre los Libros sagrados], y como Guía y Buena Nueva para los creyentes‘ [2:97]» (T, I, p. 231; MIK, I, p. 91). En una tradición imamita una de las preguntas que se le hacen al Profeta (BPD) es: “¡Muhammad!, infórmanos sobre tu Señor ¿quién es Él?” Entonces Allah reveló: Di [Profeta]: “Allah es Uno [y Único], Allah es Absoluto [Autosuficiente], no procrea ni fue engendrado, ni hay en absoluto nada a Él semejante” (sura 112).

© Textos del Sheij Alí Al-Husainí recopilados por Aiman Fradkin y Hasan Gomez, editados por Bashir Gomez

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