Sufismo viviente y la búsqueda de la purificación interior

معنى التصوف El Sheij Alí Al-Husainí explica el significado del Sufismo y la búsqueda de la purificación interior para alcanzar la experiencia particular de la Realidad Divina en cada uno de nosotros.

Nociones previas del sufismo

El fruto último del Islam, su esencia y motor vivo, su mística, ha sido conocido en occidente como “sufismo”, pero en tierras del Islam recibe desde antiguo diversos nombres. El término “sufismo” proviene del árabe Tasauúf y a los sufis se los llama sufíah. Sobre el origen y etimología de estos términos se han expresado varias hipótesis, la más conocida de ellas es la que los hace derivar el término de “suf”, “lana”, por la vestimenta de este tipo que acostumbraban usar algunos sufis del pasado. También se los ha hecho derivar de “súffah”, “asiento” (sofá), por el selecto grupo de compañeros del Profeta Muhammad (con él sean la Bendición y la Paz y con su Descendencia y Compañeros)[1] llamado “asháb al-súffah”, “la gente del asiento”, un grupo de hombres dedicados por entero a la vida espiritual bajo la dirección profética, y que vivían prácticamente en cierto asiento ubicado afuera de la mezquita de Medina, la que era a su vez la casa del Profeta (BPDyC). A estos hombres él les brindaba un especial cuidado, atención y enseñanza por su elevada categoría espiritual. Por último (para no mencionar otras hipótesis infrecuentes)[2], están quienes hacen derivar el término de safá, “pureza”, en lo que coinciden los exponentes más destacados de la sabiduría profunda del Islam de todas las épocas. Bajo esta última etimología “sufismo” significaría “purificación” y “sufi” sería “purificado”, y así lo entenderemos en lo que sigue.

Cabe distinguir por último al sufi del aspirante a serlo, a los que se designa de forma diferente en lengua árabe. El sufi es el purificado, el hombre de realización[3] que ha completado el camino y llegado a un grado espiritual, mientras que el aspirante es el “mutasauuif”, “asufiado”. Vale esta aclaración porque en occidente se ha usado el término “sufi” en general como el adepto a determinada vía, lo cual es erróneo. No es el sufismo un “ismo” en el sentido de una ideología, sino una realidad de la que sólo dan testimonio los verdaderos iniciados en ella, quienes han alcanzado los grados espirituales. El verdadero sufi es la esencia y sustrato del sufismo, y no al revés. Y, por otra parte, los verdaderos sufis han sido siempre muy pocos.[4]

 

[1] En lo que sigue abreviaremos esta Bendición al Profeta con la sigla BPDyC entre paréntesis.
[2] Se ha hecho derivar también a dichos términos de saff al-auual, la primera fila, por ser la gente del primer lugar en la oración y en el rango espiritual. Y también se ha querido ver en él una evocación del griego sofía, “sabiduría”.
[3] En la terminología coránica no aparece el término “sufi”, que por otra parte no surge desde los inicios mismos del Islam, sino el término mu´min, “creyente”, pero no en el sentido que esta palabra tiene en nuestra lengua, sino como el afirmado, el consolidado en la aprehensión de la realidad. Y esto es claro porque se distingue en el Sagrado Corán entre “muslim” (musulmán sometido a la Ley de Dios), y “mu´min” (creyente). Definiendo el estado de uno de sus discípulos (que sirve como definición de sufi), dijo el Profeta (BPDyC): “Un siervo a quien Allah iluminó su corazón con la Luz de la fe”.

[4] Encontramos muchas definiciones entre los grandes sufis de la condición del purificado, y quizás resulte útil citar algunas de ellas para comprender lo profundo, paradójico y trascendente de su estado. Abul Hasan Al-Núri dijo: “Sufi es el que nada posee ni es poseído por nada”. Y dijo Muhammad Ibn Alí Ibn Al-Husain, llamado Al-Baqir (el enjundioso en las Ciencias Divinas), con él sea la Paz: “El tasauuf (sufismo) es la perfección del carácter (julq), luego quien perfecciona su carácter ha perfeccionado su tasauuf”. Y dijo Al-Shibli: “Sufi es quien no ve nada en los dos mundos excepto a Allah”. Ibn Al-Mallah dijo: “El tasauúf es una realidad sin forma” (…haqíqat la rasm lahu).

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