Habíb Amado, Amadísimo Uadúd Amoroso

La palabra Amor se dice Hubb, que comunica la idea de proximidad o intimidad completa, sin ninguna grieta. De allí deducimos que esa palabra indica necesariamente la Unidad absoluta, y por eso es una categoría inmediata al Sí Mismo divino, como ya veremos.

Al Sí Mismo divino lo concebimos por cinco Atributos supremos: Uno, Único, Absoluto, Oculto y Manifiesto (Uáhid, Áhad, Fárd-Sámad, Bátin, Záhir). El atributo “Oculto” es la raíz de todos ellos, como la noche es el seno de todas las luminarias. Uno y Único indican al Particular Absoluto que todo lo establece y domina, y que en su Oculto guarda la infinitud de todos los Atributos posibles.

El nexo entre el Sí Mismo divino, y el Primer Manifestado es el Amor, que engloba todos los Atributos del Sí Mismo divino, y los establece en el Primer Manifestado. Dijo el Profeta (BPDyC): “¿Es que acaso no soy el amado de Allah, sin jactancia? Yo soy el primer intercesor y el primer defensor [el Día del Juicio], sin jactancia; y soy el primero que agitará la aldaba [el llamador] del Jardín, y Allah abrirá y me hará entrar, estando yo acompañado de los pobres de entre los creyentes, sin jactancia. El Día de la Resurrección yo soy el más noble de los primeros y de los últimos, sin jactancia”.

El Amor efunde en todas las cosas sin perder su unidad, porque es realmente la fuerza de la Unidad divina, que a todas las cosas sostiene. Pero aparece oculto en cada una de ellas, como un reflejo de sí mismo, porque la Unidad divina no puede ser manifestada en plenitud, cualquiera sea la cosa. El ejemplo de esto es el de la luz que, si bien se hace presente en todo lo iluminado, ningún objeto en particular puede reflejarla en su totalidad e intensidad, pues quedaría aniquilado. Sin embargo, cada cosa necesita ser iluminada por ella, y así la manifiesta.

El Amor es el principio de distinción que particulariza a los entes manifestados, pero las posibilidades que estos entes adquieren proceden del Conocimiento. Mientras que el Amor constituye la Unidad, el Conocimiento constituye la Infinitud. Por eso en el Sagrado Corán al Amor se lo denomina Misericordia, y esta se conjuga con el Conocimiento para constituir todas las cosas: Tú abarcas todas las cosas con Misericordia y Conocimiento (40:7). El Amor no está condicionado por nada, ni es mediado por nada, siendo el fondo común de todas las cosas, en el que éstas aparecen.

La Misericordia divina resulta, entonces, una forma del Amor, pues ella manifiesta y crea las cosas como si fueran independientes y reales por sí mismas, aunque en realidad son absolutamente indigentes del Único Real. Y ello sólo se produce por el Amor, que tiene su máxima expresión en la mejor criatura y Primer Manifestado, Muhammad, el Mensajero de Allah (BPDyC), a quien el Sagrado Corán designa una Misericordia para los seres (21:107), siendo su apodo “el Amado de Allah”, pues por Amor a él Allah realizó todas las cosas.

El amor comunica alegría, paz, bienestar, prosperidad, mientras que el odio transmite todo lo contrario. Allah Exaltado tiene como uno de Sus Nombres el Amoroso o Amorosísimo, Al-Uadúd, que proviene de la palabra uadd, “estar cerca” y “ser afable”, “estar comunicado o vinculado afectivamente”, y “frecuentar el trato con alguien”. Tales son las características del amor: la cercanía, la afabilidad, el fuerte vínculo afectivo, y la frecuentación de lo que es amado, de otro modo no es posible.

El sufismo es la hazaña de vivir el amor divino, y tiene una definición al respecto: “El amor es que el amante adquiera los atributos del amado”. Sin el amor no existiría adoración verdadera, pero tampoco idolatría o asociación, que es el mal amor. Por el contrario, el amor verdadero es siempre hacia algo considerado superior, pues de ser considerado inferior no se lo desearía realmente. Lo superior por encima de todas las cosas se identifica con lo Divino, con lo más amado.

A su vez, lo más amado determina la vida del que lo ama, el amante, que tratará de imitarlo, aproximarse a su amado, y unirse a él lo más posible, y así el amante adquiere los atributos del amado. De este modo el amor forma un círculo cerrado en sí mismo, para causar la total satisfacción de los amantes, como no lo causa ningún otro sentimiento.

El amor al Profeta (BPDyC) es la clave de la vida espiritual en el Islam en general, y en el sufismo en particular. Dice el Sagrado Corán: Di: “Si amáis (tuhibbuna) a Allah ¡seguidme! Allah os amará y perdonará vuestras faltas, porque Allah es Indulgentísimo, Misericordiosísimo” (3:31) Y sobre el amor a la Descendencia del Profeta (BPD), dice: Di [Profeta]: “No os pido por ella [la Revelación] recompensa alguna, excepto el amor (mauaddatan) a los allegados [su Descendencia]” (42:23).

Como distinción de la Descendencia del Profeta (BP), dice el Sagrado Corán: Y dan de comer el alimento [que tenían para sí mismos, quedándose sin nada] por amor (hubbihi) a Él [a Allah Exaltado, o bien a pesar de su deseo de ese alimento] al indigente, al huérfano y al cautivo [como durante tres noches seguidas la familia del Profeta (Alí, Fátima y sus dos hijos, Al-Hásan y Al-Husáin) dio lo único que tenía de comer], [diciendo]: “Sólo os alimentamos por amor a Allah, no deseamos de vosotros ni recompensa ni agradecimiento, nosotros por cierto tememos de parte de nuestro Señor un Día tremebundo, calamitoso [el Día Final, así calificado por la severidad de sus acontecimientos]”. Pero Allah los preservó de la nocividad de tal Día, y les concedió esplendor [en sus rostros] y júbilo. (76:8-11)

Sobre la comunidad de los musulmanes expresa: Allah ya suscitará a una gente a quienes amará (iuhibbuhum), y ellos Le amarán, tiernos con los creyentes, tenaces con los impíos. Lucharán por la Causa de Allah, y no temerán la reprobación de los denigradores: Tal es la Gracia de Allah que Él otorga a quien quiere, siendo Allah Amplísimo, Conocentísimo. (5:54)

En Náhyul-Balágah dice: “Por cierto que hay una gente que adora a Allah por codicia, y esta es la adoración de los mercaderes. Y hay sin duda una gente que adora a Allah por miedo, y esta es la adoración de los esclavos. Y hay una gente que adora a Allah por agradecimiento, y esta es la adoración de los libres”. Y en otra versión, el Imam Yá`far Al-Sádiq (P) agrega, después de las dos primeras caracterizaciones (mercaderes y esclavos): “Pero yo Le adoro por amor, Poderoso y Majestuoso, y esta es la adoración de los nobles.

En una tradición se cuenta que Alí (BP) narró: “Vino un hombre de los Ansar a ver al Profeta (BPDyC) y le dijo: `¡Mensajero de Allah!, no me es posible separarme de tí, y cuando entro a mi casa te recuerdo. Entonces abandono mi finca y me vengo sólo para verte, por amor a tí. Pero me vino a la memoria el Día de la Resurrección, cuando tú penetres en el Jardín y seas elevado a lo más alto de lo Elevado: ¿Qué será de mí sin ti, Profeta de Allah?’. Entonces fue revelado: Y los que obedezcan a Allah y al Mensajero [Muhammad] tales estarán junto a quienes Allah agracia de los Profetas, los veracísimos [en dicho y acto y en confirmar al Profeta], los testigos [en la Causa de Allah], y los justos ¡Y qué excelente compañía es la de estos! (4:69) Y el Profeta (BPDyC) hizo llamar al hombre y se lo recitó, y lo albrició [le dió la buena nueva de ello]”. Esta misma tradición es citada por fuentes tanto shiitas como sunnitas.

Escuché al Mensajero de Allah (BP) decir en ocasión de la batalla de Jáibar [una fortaleza judía]: “Mañana daré sin duda el emblema [de batalla] a un hombre que ama a Allah y a Su Mensajero, y a quienes Allah y su Mensajero le aman’. Entonces todos estuvimos expectantes por obtenerlo, pero él ordenó: `¡Tráiganme a Alí!’, y éste fue traído estando con conjuntivitis [que le impedía ver], y salivó en sus ojos [el Profeta (BPDyC) lo curó al instante], le dió el emblema, y Allah dio la victoria al Islam por su mano”.

Dijo el Profeta (BPDyC) que aunque la persona rece, haga la Peregrinación y diga: “en verdad soy musulmán”, Allah no acepta sus prácticas si no ama al Profeta y a su Descendencia (BPDyC) Vemos así que el amor es condición de la Sabiduría, o la Sabiduría es condición del amor, porque no se puede separar o discernir entre ellos.

Sobre el amor al Profeta (BPDyC) y a su Descendencia, Mohieddin Ibn Arabi en su Tafsír Al-Qurán (Exégesis del Sagrado Corán), al interpretar el versículo que dice: Di [Profeta]: “No os pido por ello [la transmisión del Sagrado Corán] recompensa alguna, sino el amor a mis parientes [Fátima, Alí, Al-Hásan y Al-Husain]” (42:23), dice: “Como expresó el Profeta (BPDyC): ‘La persona será reunida [en el más allá] con el que ama’… Ellos [los antes mencionados] son la Gente de la Casa de la Profecía, los veneros de la Uiláiah y la Nobleza, amados desde la Providencia Primera [antes de la Creación], educados para el Lugar Más Elevado. Así pues, no los amará sino el que ame a Allah y a Su Mensajero, y a quien Allah y Su Mensajero aman. Y si ellos no hubiesen sido amados por Allah desde el Principio, no los habría amado el Mensajero de Allah en la forma particular. (Tº II, pp. 432).

 

© Textos del Sheij Alí Al-Husainí recopilados por Aiman Fradkin y Hasan Gomez, editados por Bashir Gomez

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