Uáhid Uno – Áhad Único – Fard, Uítru Singular, Impar

El Sagrado Corán reitera muchas veces la palabra Uno (Uáhid), como también Único (Áhad), dos términos distintos tanto en árabe como en castellano. “Uno” se utiliza más frecuentemente como sustantivo (aunque también es artículo indeterminado), y “único” como adjetivo (aunque puede ser sujeto de una proposición) “Uno” expresa mejor la idea de un conjunto, de la unidad de diversas partes o aspectos, y “único” la idea de lo que es simple en sí mismo, exclusivo, que no puede ser comparado con nada. Si nos referimos a un sujeto que reúne diversas cualidades empleamos el término “uno”, “uno es a la vez hombre y mortal”; pero empleamos “único” para lo exclusivo, “un hecho único”.

Ambos términos son utilizados por el Sagrado Corán para Allah Exaltado, y vuestro Divino es un Divino Uno (Uáhid) (2:163); además dice: Di: “Él, Allah, es Único (Áhad)” (112:1) Pero en cuanto a Allah, Uno tiene un sentido contrario al que se le aplica a las personas, exclusivo de Él, exaltado sea, pues en lugar de concebirlo como la unidad de diversos aspectos que conforman un conjunto, decimos, por el contrario, que Sus Atributos no multiplican Su Unidad. Él es Uno, Uáhid, a pesar de los múltiples Atributos que Él Mismo menciona de Sí Mismo, como Misericordiosísimo, Benevolente, Creador, Infinito, etc., Uno en Su Divinidad. Pero cuando decimos de una persona que es buena, generosa, etc., significamos que esa persona es como la unidad de sus múltiples cualidades.

Único, Áhad, tiene el sentido que nada se puede igualar a Él, y que en realidad nada puede serle atribuido por nosotros, porque Él no tiene analogías, ni semejanzas, ni comparaciones posibles. Lo mismo sucede con una cosa del mundo que no puede ser comparada con otras, como la luz, por ejemplo, y entonces decimos que es única, sin par, inigualable.

En conclusión, Allah es Uno, porque Sus Atributos, exaltado sea, a pesar de ser infinitos en número, no Le multiplican, ni pueden ser aplicados a Él como a las cosas compuestas de partes. Está Presente Él Mismo sin parcialidades en cada uno de Sus Atributos, que no son independientes unos de otros, y que sólo Le indican a Él Mismo, exaltado sea, como los colores de la luz no son independientes unos de otros, y sólo indican a la luz misma. Es Misericordioso al tiempo que Viviente, Poderoso, Conocentísimo, Generosísimo, pero no como aspectos diversos, sino que en Su Misericordia sólo está Él Mismo, en Su Benevolencia, en Su Poder, en Su Conocimiento, y en todos Sus Atributos sólo está Él en Sí Mismo. Esto determina que Él sea Único, pues no está compuesto de partes, y en Sí Mismo Absoluto (no subordinado a nada).

Dice la tradición de Alí Ibn Abi Tálib, con él sea la Paz: “Un beduino se acercó a Alí Ibn Abi Talib (P) el día de «la batalla del camello» (en la cual se enfrentaron dos bandos musulmanes) y le preguntó: ‘¡Emir de los creyentes! ¿Tú sostienes que Allah es Uno y Único (Uáhid)?’ Entonces se abalanzó la gente hacia el beduino, exclamando: ‘¡Beduino! ¿No ves acaso la pena que embarga el corazón del Emir de los creyentes?’ Pero ordenó entonces el Emir de los creyentes (P): ‘¡Dejadlo! Que aquello que quiere saber el beduino es lo que nosotros deseamos que quiera saber la gente’. Luego expresó: ‘¡Beduino! La afirmación de que Allah es Uno y Único se divide en cuatro tipos, dos de ellos no son aplicables ni debidos en Allah, Poderoso y Majestuoso, y dos son posibles a Su respecto. En cuanto a los dos que no son debidos en Él, uno de ellos es como el que dice: ‘Uno’, con la intención de (el uno) numérico. Esto no es debido ni válido, porque El que no tiene segundo no puede ser incluido entre lo numérico. ¿No te has percatado que Él calificó de impíos a los que dicen que Allah es un tercero en una terna (en la trinidad) [SC 5:73]? Y está (el segundo dicho indebido): Que ‘Él es Uno como las personas’, refiriéndose así a la especie de un género. Esto es indebido en Él porque representa una asimilación. ¡Nuestro Señor sea exaltado de ello, elevado sea! En cuanto a los dos sentidos que son aplicables a Él, uno es como el del que dice: ‘Él es Uno y Único sin que tenga semejantes entre las cosas’. ¡Así es nuestro Señor! Y como la afirmación del que dice: ‘Él, Poderoso y Majestuoso, es Uno y Único en significado’, queriendo decir con ello que en verdad no es posible dividirlo como un ser, ni en nuestro pensamiento, ni en nuestra imaginación. ¡Así es nuestro Señor, Poderoso y Majestuoso!'”.

 “Impar” (Fard) es uno de los Atributos de Allah, similar al Nombre Único. El sentido de esta palabra en cualquier idioma se refiere a lo que no puede ser comparado, o bien no tiene semejante. Y “Singular” (Uítru), como “Nombre divino de la Creación”, es lo que distingue a cada ser, similarmente al Nombre Uno. “Impar” es el Sí Mismo divino, pues no tiene parangón, segundo ni sucedáneo, y “Singular” por excelencia es el Húa Manifestado, pues porta la síntesis de los Atributos en forma armónica y perfecta. Impar abarca y comprende a lo Singular, como la luz abarca y comprende a los objetos lumínicos. Allah Exaltado es Impar en Sí Mismo como Absoluto, Trascendente e Incomparable, y en tanto tal es Singular por excelencia, y Su Singularidad se manifiesta en el Profeta (BPDyC), así como Su Imparidad se Oculta.

    En la  fuente imamita Al-Tauhíd, del Imam Yá`far Al-Sádiq (P) se trae: “El que pretenda conocer a Allah por medio de un velo, o de una figura, o de una representación, es un asociador (idólatra), porque el velo, la representación y la figura son otros que Él. Él es Uno, Único, entonces ¿cómo podría unificarlo [declarar su Unidad] el que pretende que lo conoce por otra cosa que Él? Únicamente conoce a Allah el que Le conoce en Allah, y el que no Le conoce en Él no Le conoce, sólo conoce a otro. No hay nada [que separe] entre el Creador y la Creación (o criatura), y Allah creó las cosas sin nada [antecedente] Ellas son nombradas con Sus Nombres, pero Él es distinto a Sus Nombres, y los Nombres son distintos a Él, y el calificado es distinto a lo que lo califica. Así pues, el que presuma creer en lo que no conoce está desviado del conocimiento [de la verdad] Ningún creado (criatura) comprende (alcanza) nada excepto en Allah, ni se alcanza el conocimiento de Allah sino en Allah, y Allah está exento de Su creación como Su creación está exenta de Él” (T, VIII, p. 265).

        En Náhyu –l-Balágah, la obra que recopila la sabiduría de Alí (P), dice: “No Le ven los ojos con la visión de la mirada, pero Le contemplan los corazones con las realidades de la Fe” (T, VIII, p. 263)

Y dice el Sagrado Corán: Allah es la Luz de los cielos y de la tierra: El ejemplo de Su Luz es como el de un nicho en el que hay pabilo, el pabilo está en una lámpara, la lámpara es como un astro reluciente que se enciende de un árbol bendito, un olivo que no es oriental ni occidental. Su aceite alumbra aun cuando no lo roce el fuego: ¡Luz sobre Luz! Allah guía hacia Su Luz a quien Él Quiere, y Allah da ejemplos [de Sí Mismo] a la gente, siendo Allah Conocentísimo de todo (24:35)

En cuanto al Profeta (BPDyC) la metafísica del Islam lo considera el Primer Manifestado. Esta expresión significa que es el antecedente de todos los entes metafísicos y de los seres creados, el Origen de la Manifestación y de la Creación, pues contiene en sí la síntesis de los Atributos perfectos, y por lo tanto, cada uno de los entes metafísicos y de los seres creados reproducen sus mismas posibilidades.

El sentido de la expresión “Primer Manifestado” significa que el Profeta (BPDyC) es el primero (al-áuual) de todos los seres, y en esto se asimila en su medida al atributo divino “Primero”, así también su categoría en el Último Día es destacadísima: en un hadíz que figura en Tafsír Al-Aiiáshi, de parte del Imam Yá`far Al-Sádiq (P), el Profeta (BPDyC) dice: “Y el Día de la Resurrección ninguno de la humanidad, de todos los pueblos y comunidades, será más honrado que Muhammad (BPDyC), y tal es el dicho de Allah Exaltado: Es posible que tu Señor te haga resurgir en una Categoría Elegidísima” (T, I, p. 175)

Todos los entes existentes, metafísicos o creados, están vinculados al Sí Mismo divino, lo mismo que el Primer Manifestado o Muhammad metafísico. La serie de los seres naturales culmina en el Muhammad histórico (BPDyC), como cierre del ciclo de la automanifestación de todos los entes, por el principio que lo primero en el orden de la metafísico es lo último en el orden de la Creación. Y dice el Sagrado Corán: Quien obedezca al Mensajero [Muhammad] habrá pues obedecido a Allah, y el que se aparte [lo rechace, sepa] que Nosotros no te enviamos a ellos como custodio [para juzgar sus intenciones], sino como albriciador de buenas nuevas y advertidor del castigo (4:80) significa que el Profeta (BPDyC) es para nosotros como Allah, pero él (BPDyC) no es Allah en persona: Su voluntad es la de Allah, su orden es la de Allah, su Súnnah o práctica es como si Allah actuara, exaltado sea Allah sobre todas las cosas. Y el que le obedece, obedece a Allah.

Basado en textos del Sheij Alí Al Husainí recopilados por Aiman Fradkin y Hasan Gómez y editados por Bashir Gómez

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