Un episodio en la vida del Profeta (BPDyC)

Corría el año décimo de la Hégira, veintidós de la misión del Mensajero de Allah (BPDyC), y este fue a cumplir la Peregrinación del Islam, la única que realizó en este mundo, y en su transcurso recibió la revelación de la sura del Auxilio, Al-Nasr: Cuando llegue el Auxilio de Allah y la Victoria, y veas a los hombres entrar en el Din de Allah en multitudes, entonces: ¡Glorifica en alabanza de tu Señor y pídele Indulgencia! Por cierto que Él es Indulgentísimo (110:1-3) En esa ocasión el Profeta (BPDyC) expresó “se presagia mi muerte”. Ya estaba cerca su despedida de este mundo, y debía terminar con el último deber que Allah Exaltado le había impuesto, designar a su sucesor como lo habían designado los Profetas anteriores (P), tal cual figura en el Sagrado Corán sobre Zacarías (P): Dijo: “¡Señor mío! En verdad que mi osamenta se debilitó en mí, y la cabeza se encendió en canas, pero nunca fui ¡Señor mío!, frustrado al suplicarte. Pero ciertamente temo por la sucesión después de mí, siendo mi mujer estéril: ¡Concédeme, pues, de Tu parte un sucesor, que me herede, y que herede algo de la descendencia de Jacob, y hazlo, Señor mío, complacido!” (19:3-6) Y el pedido de Moisés (P) a favor de su hermano: “¡Señor mío! ¡Yo por cierto temo que me desmientan, y que mi pecho se cierre, y que mi lengua no profiera! ¡Designa pues [conmigo] a Aarón [Profeta]!” (26:12-13)
Y Allah Exaltado evidencia la función espiritual del enviado y de su segundo en la misión, al decir del Profeta (BPDyC) y de Alí: Tú [Muhámmad] solamente eres un advertidor, y cada pueblo tiene un guía [Alí] (13:7)
Entonces se reunieron algunos a complotar contra esa designación, pero Allah Exaltado reveló entonces a su Profeta (BPDyC) al respecto: ¿Es que ellos urdieron un asunto [contra el Profeta]? Pero Nosotros por cierto [también] tramamos ¿O es que suponen que Nosotros no escuchamos sus secretos y sus confidencias? ¡Que no! ¡Si Nuestros mensajeros [angelicales] están ante ellos registrando [cuanto hacen]! (43:79-80)
Luego de ello el Profeta (BPDyC) llamó a la oración conjunta (reunirse la comunidad) en la mezquita de Al-Jif, y cuando la gente estuvo allí les habló alabando a Allah y glorificándole, y expresó:
“Allah auxilia y da la victoria a un hombre que escuchando mis palabras las comprende y las comunica a quienes no la escucharon. Es posible que alguien comunique un saber pero no sea sabio, y es posible que alguien comunique un saber a quien sea más sabio que él. Tres cosas no traiciona el corazón de ningún musulmán que haya sincerado su obrar con Allah, y el buen proceder con los guías de los musulmanes, y se aplique a la unión de la comunidad, ya que sus actos son registrados desde lo oculto [esas tres cosas son]: Los creyentes son una hermandad, cuya sangre se equipara, cada uno es responsable del otro hasta del más humilde, y ellos son una sola fuerza ante los otros. ¡Gente! Yo dejo entre vosotros las dos preciosuras” Preguntaron: ‘¡Mensajero de Allah (BPDyC)! ¿Qué son las dos preciosuras?’ Respondió: El Libro de Allah y el linaje de la gente de mi casa (familia). Porque por cierto el Benevolente Informadísimo [Allah] me ha comunicado que ambos no se separarán [discreparán] hasta que lleguen a mí en la Fuente [del más allá], como mis dos dedos estos, y unió entre sus dos índices, y no digo como estos dos y unió entre su índice y el dedo medio de modo que uno de ellos sea superior al otro”
Y por fin, una vez terminada la Peregrinación, el Profeta (BPDyC) salió de Meca hacia Medina, y llegado a Gadír Jumm, un lugar donde las rutas se bifurcaban, y la congregación debía separarse en distintos contingentes, ordenó disponer un lugar debajo de un árbol para ubicarse él y dirigir la palabra por última vez a los miles de musulmanes allí reunidos.
Era mediodía y el sol ardía abrasadoramente, el Profeta (BPDyC) hizo llamar a oración conjunta y desde un lugar más elevado que le habían dispuesto con piedras y ramas, habló a todos los musulmanes unas palabras que perdurarán hasta el Día Final. Sus palabras siguen resonando en la Ummah del Islam para que ella las concrete en los hechos, con esfuerzo, enfrentando el desvío y la contrariedad, porque los opositores ya estaban preparados para resistir. Ellos deseaban el poder, y el Profeta (BPDyC) quería el bien de su comunidad, ellos iban a derramar la sangre de miles de musulmanes en luchas fratricidas, en asesinatos de los compañeros del Profeta (BPDyC), y en el crimen mayor de matar a su Descendencia (P), con Al-Husáin a su cabeza y setenta de su familia, la familia del Profeta (BPDyC), y otros pocos de sus defensores sinceros. Aquellos asesinos eran la facción de Satanás que menciona el Sagrado Corán, y el Profeta (BPDyC) y los suyos, y los compañeros que fueron fieles a sus palabras, eran la facción de Allah. Dice el Sagrado Corán: Satanás los dominó y les hizo olvidarse del Recuerdo de Allah. Estos son de la facción de Satanás. Por cierto, la facción de Satanás, ¿no es acaso la que pierda? (58:19)
Ese día al Profeta (BPDyC) le fue revelado el versículo: ¡Mensajero! ¡Comunica lo que te fue revelado de parte de tu Señor, pues si no lo hicieras no habrías comunicado nada de Su Mensaje! Y Allah te preservará de la gente. Por cierto que Allah no guía a la gente impía (5:67) Este era el anuncio definitivo sobre la Uiláiah, la primacía y autoridad del Imam Alí (P) y sus descendientes, como guías de la Ummah, era la piedra fundamental sobre la cual se debía sustentar el edificio del Islam. El Profeta (BPDyC) temía perjudicar su misión totalmente, porque eso parecería a muchos como un acto sentimental y de nepotismo, y a otros, quienes se mantenían agazapados para rebelarse cuando fuera oportuno, los animaría a rebelarse abiertamente.
Dice una fuente imamita: “Y entonces el Profeta pronunció su discurso [en Gadír Jumm], y después de alabar a Allah y exaltarlo dijo: ‘¿Es que no reconocéis mi primacía aún por sobre vuestras almas?’ Respondieron ‘por cierto que sí’. Y repitió tres veces: ‘¿Acaso el Mensajero de Allah (BPDyC) no es preferible para los creyentes que sus propias almas?’ [como dice el Sagrado Corán: El Profeta es preferible para los creyentes a sus propias almas (33:6), porque él es el origen del bien y el Amado de Allah, que dirige hacia la justicia, mientras que nuestras almas debido a su ignorancia se llenan de errores y deseos desmedidos] Y después de una unánime confirmación a cada pregunta, él proclamaba: ‘¡Allahúmma, se Testigo!’ Entonces tomando la mano de Alí (P) y levantándola junto a la suya, hasta vérseles el blancor de sus axilas, dijo: ‘Así pues, de quien yo sea su maulá (señor, guía, dirigente) he aquí que Alí es su maulá. Por cierto que yo protegeré a quien le proteja, y seré enemigo de quien sea su enemigo, y daré el triunfo al que haga por su triunfo, y abatiré al que quiera derrotarlo, y amaré al quien le ame. Sin duda que la verdad se torna hacia donde Alí se torne’ Luego elevó su rostro al cielo y exclamó: ‘¡Allahúmma, se Testigo sobre ellos, que yo seré [también] testigo!’” Entonces Omar entendió lo que esto implicaba y se levantó de entre sus amigos y preguntó al Profeta (BPDyC): “¡Mensajero de Allah! ¿Esto proviene de Allah y de su Mensajero?” Respondió este: “¡Si, de Allah y de su Mensajero! En verdad él [Alí] es el Emir de los creyentes y el Imam (guía) de los piadosos, y el conductor de los exclusivos relucientes [en el más allá] El Día del Juicio Allah lo situará sobre el Sendero (sirát), y él hará penetrar a sus partidarios en el Paraíso y a sus enemigos en el Fuego”.

Alí Ibn Abi Talib

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